domingo, 22 de noviembre de 2020

ARBORES

Salvete, amici et amicae! 

Como dije en la anterior entrada, este curso me he animado a trasladar mis clases al exterior, al enorme y hermoso patio de mi centro.

Nos solemos mover según el horario y buscando sombra o sol según las temperaturas. A veces sacamos el mobiliario para sentarnos y otras veces no, porque la sesión es más dinámica y podemos recurrir en un momento dado a los bancos que hay alrededor o en la tierra.

Una de las primeras actividades que ha contado con varias semanas para su desarrollo (y, a través de ella, hemos realizado transversalmente los estándares del curriculum) es la de conocer los árboles de nuestro entorno.

Como se dice en uno de los libros que leí en el puerperio de mi hijo Leo y que me dio la oportunidad de ver el mundo con otros ojos, titulado La vida secreta de los árboles de Peter Wohlleben (editorial Titivillus, 2015), comprendí que el funcionamiento de la naturaleza no es tan sencillo como parece y la cooperación juega un papel esencial en el desarrollo de sus seres. Cada una de las especies vegetales son necesarias para que la Vida continúe, pues un árbol solo no sería capaz de llegar a la edad adulta. Esta lectura y su posterior reflexión me llevó a sentir que, verdaderamente, la Naturaleza es una gran maestra.

En silencio y en un proceso tan sutil que casi no se percibe, en la naturaleza encontramos trabajo en equipo, amistad, empatía, colaboración y eso justamente, es lo que la escuela hoy día se olvida de mostrar, perdida entre tantos contenidos, estándares y excesivos protocolos administrativos.

Los árboles, como no hablan, parece que no se comunican pero si, en silencio escuchamos, encontraremos las respuestas a muchas de nuestras dudas. Ellos nos invitan a conectarnos para volver a nuestro centro. 

Actualmente vivimos a toda prisa, al contrario que la naturaleza: nos despertamos antes de la salida del Sol, pasamos horas y horas encerrados conectados a pantallas y redes virtuales y no andamos al ritmo que, cada estación, invita a llevar. Necesitamos, entonces, de estimulantes artificiales (cafeína) para poder sobrellevar esta falta de armonía cuando, tan solo un ratito diario de bosque, nos salvaría de todo el estrés acumulado en nuestro cuerpo.

En estas sesiones hemos atendido a:

- el nombre científico de las especies de árboles y algunas plantas. Nos hemos ayudado de app como Arbolapp y Natusfera y de la web www.arbolesyarbustos.com donde se pueden aprender datos interesenates de etimología.

Algunos de los árboles que los alumnos, en grupos, han encontrado son:

- Ceratonia siliqua (algarrobo)

- Gleditsia triacanthos (acacia de tres espinas)

- Euonymus europaeus (bonetero)

- Schinus molle (pimentero falso)

- Celtis australis (latonero)

- datos principales de esos árboles. Hemos observado sus hojas, tronco, frutos o flores, etc. A través de nuestros sentidos hemos podido oler, tocar y apreciar aquellos seres que nos rodean (identidad).

- lecturas en latín donde aparece vocabulario relacionado con la naturaleza para practicar la lectoescritura en lengua latina (pronunciación, normas fonéticas, transcripción, entre otras).




- mitología de estos árboles en la Antigüedad Clásica. Por ejemplo, hay muchas representaciones en el arte del mito de Apolo y Dafne, convertida en laurel o la simbología desde la Antigüedad de la higuera y su relación con el dios Baco.

- Lectura de textos con descripción de jardines, como el de las Hespérides.

Además, esta actividad va a formar parte de un taller que se realizará en la 2ª evaluación con otros cursos y que entra dentro del programa Proyecto Talentos que celebra anualmente nuestro centro.

Y es que el entorno, nuestro locus amoenus nos enseña también lengua, cultura y literatura, sin apenas conexión a Internet y de una manera muy sencilla y creativa.

Finalmente, al igual que los árboles tienen su origen en una semilla que da sus frutos y que se convertirá en un gran ejemplar, la fundación de la ciudad de Roma por Rómulo comenzó igualmente hasta dar lugar a una de las culturas que más nos han influenciado. Y, con esta metáfora, hemos comenzado las explicaciones de Geografía e Historia.


Os dejo, para finalizar, con unos enlaces cuya lectura me conmovió enormemente y que podéis comentar más abajo:

- Educar fuera del aula

- Los humanos solo somos uno más

"Somos olas del mismo mar, hojas del mismo árbol, flores del mismo jardín".

Séneca

7 comentarios:

Unknown dijo...

Buenas tardes maestra, soy tu alumna Salima, vengo a darte las gracias por la gran idea que tuviste de dar clases fuera. Estar todas las seis horas estando siempre en clase, añadiéndole la mascarilla que siempre llevamos, es sofocante y es difícil concentrarse. Veo muy bien el hecho de dar clase fuera, si de mí se tratara, estaría todo el día dando clase con la naturaleza rodeándome, sentir aquel aire fresco colarse por mi mascarilla hasta llegar a mi nariz y boca, sintiendo cómo me acaricia; una libertad y una concentración increíbles.Vuelvo a darte las gracias profesora,
Un gran abrazo.

Unknown dijo...

Concuerdo con mi compañera,es cierto que algunas veces nos resistimos a salir por el frío o simplemente porque no estamos acostumbrados,pero me parece una iniciativa muy buena y la verdad es que estoy dispuesta a llevar a cabo la idea,Un abrazo❤

Unknown dijo...

Por cierto soy houda jajaja

Anónimo dijo...

Buenas, soy Lidia, al igual que muchos de mis compañeros, tengo sentimientos encontrados al respecto de esta medida, era nueva, al igual que la situación en la que nos encontramos actualmente, lo que significa que hay que tomar medidas a las cuales no habríamos recurrido antes, ni si quiera pasado por la mente, quien lo diría, pero si, llegados a este punto no creo que se deba plantear como opción, sino formar parte de esta nueva normalidad, la cual se está generando día a día, ya que no solo acarrea consecuencias favorables, entre las que se encuentran la sensación de libertad, que nos puede quitar, en cierto modo, el uso la mascarilla, como, por ejemplo, la falta de aire...o incluso otros sentidos, como la vista, el oído...etc. Un saludo.

Anónimo dijo...

Hola, soy Claudia y la verdad es que llevar a cabo esta iniciativa ha valido la pena. Paradójicamente, dentro del edificio hace muchísimo frío, mientras que fuera podemos estar mejor y aprovechar las horas de sol. Personalmente, hace que esté más cómoda y que atienda más a la clase, un saludo.

Yasmina dijo...

Gracias, chicas. Me han emocionado mucho vuestras palabras. Agradezco poder compartir junto a vosotras esta experiencia en el exterior.
Un abrazo.

Unknown dijo...

Maravillosa forma de comenzar a cambiar el mundo