Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de junio de 2012

LA σωφροσύνη DE LA MUJER (A PROPÓSITO DE FEDRA)

Para los griegos, el comportamiento esperado de una mujer decente estaba presidido por la más absoluta discreción. Debía mantenerse recluida en casa, preferentemente en el gineceo (γυναικεῖον), espacio generalmente situado en la primera planta, separado tanto del ἀνδρῶν, comedor donde se reunían los hombres.

cibernous.com
Las limitaciones impuestas a la mujer se explican en parte por el extraordinario valor concedido por los pueblos antiguos a la castidad, la virginidad y la fidelidad de la mujer. Baste recordar el ejemplo modélico de Penélope y el extremo opuesto representado por Clitemnestra: "Nada hay tan horrible e imprudente como la mujer que concibe en su espíritu intentos como el de aquélla", leemos en Homero.

Sin embargo, no se espera el mismo comportamiento de los hombres. Como observa Medea, cuando el hombre se cansa de convivir con su esposa, sale a la calle y encuentra una solución para su aburrimiento, mientras ella debe conformarse con mirar siempre a la misma persona.

Salvo en algunas festividades de participación exclusivamente femenina, en las procesiones religiosas y en los entierros, no era habitual ver a las mujeres fuera de casa. Así pues, era preferible que se encargara de las compras alguna esclava destinada específicamente a esa tarea. La mujer de la casa y sus hijas lucían una tez clara que era indicativa de su 'decencia', de su reclusión, como puede verse en epítetos de la poesía épica como Ναυσικάα λευκώλενος ('Nausícaa, la de blancos brazos') o en la cerámica de figuras negras y en la del período postclásico.

Nausícaa, de Frederic Leighton
La excepción venía dada, una vez más, por las mujeres espartanas, cuya tez más oscura era conocida por todos los griegos e, incluso, se decía que eran las únicas helenas que se ejercitaban físicamente, con el fin de mantenerse sanas y poder procrear hijos igualmente sanos y fuertes.

La mujer, si alguna vez salía de casa, lo hacía envuelta en túnicas y velos. Si, en cambio, alguna mujer aparecía ligera de ropas o desnuda, ésa era la concubina, cortesana o prostituta. Muchas mujeres de extracción humilde se convertían en heteras, cortesanas que gozaban de libertad para participar en la sociedad masculina, por ejemplo en los banquetes (συμπόσια), donde eran solicitadas para satisfacer el deseo sexual de los invitados y para amenizar la fiesta con su danza y sus interpretaciones musicales con la flauta. Gracias a esta integración en los círculos sociales masculinos, podían acceder a un cierto nivel de educación. 
Dos de las heteras más famosas fueron Teodota y Aspasia, que se casó con Pericles.

Peor consideración tenían las prostitutas (πόρναι), aunque la permisividad de la sociedad griega con respecto a la infidelidad de los varones hacía que su actividad no se vieran tan censurable como en épocas y culturas posteriores.

Sígueme...
¿Qué opináis de la situación de la mujer actualmente? ¿Veis similitudes en algunos aspectos de la cultura griega?

En cuanto a la película 'Fedra', que hemos terminado hoy, os daré los siguientes datos:

Os comento que una de las primeras apariciones de Fedra, tiene lugar en la Odisea, cuando Odiseo desciende al Hades. A continuación, la encontramos en la Biblioteca mitológica de Apolodoro:

"...y Fedra, después de dar a luz dos hijos a Teseo, Acamante y Demofonte, se enamoró del hijo de la amazona, esto es, de Hipólito, y le suplicó que se uniese con ella. Pero él, que odiaba a todas las mujeres, rehuyó esta unión. Entonces Fedra, temiendo que la acusara ante su padre, rompió las puertas de la habitación y se desgarró los vestidos, acusando falsamente a Hipólito de violentarla. Teseo la creyó y rogó a Posidón que aniquilara a Hipólito..."

                                                                                                                      Epítome I, 18

Muchos son los autores griegos que mencionan a Fedra o a su marido e hijastro (Platón o Aristófanes) y tantos otros romanos que le dedicaron líneas, como Ovidio o Séneca.

lapasiondefedra.wordpress.com

Es llamativo que las menciones a Fedra en la Antigüedad sean escasas y que, incluso, en la tragedia de Eurípides el título vaya dirigido a Hipólito, ya que este personaje femenino ha gustado a antiguos y autores contemporáneos, por ser símbolo de la libertad sexual femenina y del quebranto de las normas y las leyes morales.

www.grupokomos.com

Los distintos autores nos presentan a una Fedra diferente: temerosa y luchadora por lo que es justo o en continua batalla de sentimientos apolíneos y dionisíacos.

Y, siempre, el Amor, es el que domina los corazones de los hombres; en este caso, un amor alocado, un πάθος cuyo desenlace estremece, una batalla entre la ratio y el furor.

"Quid sinat inausum feminae praeceps furor?"
"¿Qué no osará intentar la locura desatinada de una mujer?"
                                                                                                                 Séneca, Fedra  824

Las versiones grecolatinas acaban con la muerte de Fedra e Hipólito, si bien su fallecimiento es distinto según el autor.

Una vez que domináis más datos, ¿qué os aparecido el tratamiento del mito en la película de Jules Dassin, Fedra?

Un saludo.